jueves, 25 de diciembre de 2008

Un Beso De Navidad

No tengo idea de a cuantas personas les he dicho ya que no me gusta el 24 de Diciembre, es el mismo número de personas a las cuales les dije que deberíamos saltarnos el 24 y hacer como si fuera 25, pero en el momento en que lo hacia ellos contaban sus planes, unos solamente decían que comerían y esperarían a que Morfeo llegara por ellos, otros hablaban de lo regalos que faltaban o los que ya tenían y pedian opiniones, otros lloraban al no poder ver a algunos, o solo por ver como la familia poco a poco va perdiendo ganas, y otros estaban solos anhelando un poco de calor. Yo, no sé, comí bien y no me dió frio, Alejo se quedó en mis piernas y durmió, sus párpados se movian agitados y mis dedos se hundian acariciando su cabeza, diciendole cuanto lo queria y cuanto me alegraba poder estar con el en esta navidad, ya estas grande le decia al oido mientras todos comían y yo cuidaba su sueño, antes de dormir me dijo que Papa Noel no iba a poder entrar porque no hay chimena donde mi tio, le dije que Papa Noel era un tipo inteligente y que también sabia entrar por las ventanas y las puertas traseras, él sonreia y se volvia a recostar, tal vez en ese momento soñó con alguna de esas historias que le contaba mientras le cogia el sueño, tal vez se durmió en la mitad de alguna y la continuó en sus sueños, pero cuando se despertó me dió un beso y yo sali corriedo detras de él y lo abrazé hasta que su risa me ensordeció y le dije, hey, ya es navidad, gracias por mi beso.

1 comentario:

Anónimo dijo...

todo tiene sentido cuando eres el que duerme sobre las piernas. Cuando son tus piernas el sentido se vuelve escurridizo